miércoles, 3 de septiembre de 2014

EL MINISTRO QUE CONVERTÍA EL YESO EN DROGA


Desde el 1 de agosto úl­timo, Orlando Alberto Tapia Olivares, postu­lante por la agrupación fujimorista Fuerza Po­pular a la alcaldía de Barranca, pasó a ser conocido como el ‘narcocan­didato’. En esa fecha, el ministro del Interior, Daniel Urresti, había anun­ciado la intervención a un grupo de narcotraficantes a los que se detectó con media tonelada de cocaína –ca­muflada en balones de gas– que era transportada en una camioneta pro­piedad del aspirante a burgomaestre. Se armó todo un escándalo, se de­mandó el retiro de esa candidatura, se pidió proscribir como grupo político a Fuerza Popular por tener vínculos con el narcotráfico… Al final, un pe­ritaje realizado a los alcaloides incau­tados permitió verificar que la anun­ciada cocaína era en realidad yeso de construcción.

Esto obra en un documento poli­cial elaborado por la Dirección Eje­cutiva Antidrogas y que fue visado por la fiscal adjunta provincial María Luisa Silvera Peralta y la perito quí­mica Flor Argomedo Muñoz. En el documento se señala que lo incauta­do ese 1 de mayo en la camioneta de Orlando Tapia Olivares no era “media tonelada de cocaína”, como anunció semanas atrás la Policía. Los paque­tes hallados sumaban en total 137 ki­logramos de supuestos alcaloides. Al realizarse la prueba correspondiente a dos muestras seleccionadas de entre 144 paquetes de cocaína, el resultado señala claramente que lo ubicado no eran estupefacientes.

El origen de la mentira

¿Recuerdan que hace un mes la Policía incautó 300 kg de “droga de alta pureza” en una camioneta en Barranca? Bueno, la droga estaba empaquetada, lista para ser exportada y se encontraba en un vehículo que repartía propaganda electoral del ex regidor y actual candidato a la alcaldía provincial Orlando Alberto Tapia.

Lo raro fue que la cifra exacta de lo incautado varió de titular en titular de los medios. Primero se dijo que fueron 600 kilos, luego 400, hasta que finalmente se llegó a la cifra de 300 kilos de cocaína. Pero lo peor es que TODO fue mentira. Según explica Rospigliosi en su última columna.

El canal del Estado (7) que transmitió en directo la conferencia de Urresti, puso un cintillo en la parte inferior de la imagen donde anunciaba “600 kilos de clorhidrato de cocaína fue hallado (sic) dentro de enormes barras de fierro”. Y así titularon algunos medios al día siguiente de la conferencia de Urresti: “Carro de candidato fujimorista  llevaba 500 kilos de droga” (“La República”). “Hallan 400 kilos de cocaína en camión de candidato fujimorista” (El Comercio). Prácticamente todos los medios y comentaristas se han referido a Tapia como “narcocandidato”.

Todo es mentira. No era droga… ¡era YESO!

El tremendo hallazgo parecía reforzar lo que ya sospechábamos desde un principio: que el narcotráfico se está infiltrando en las campañas electorales. Sin embargo, lo que ocurrió en Barranca no era el caso. Rospigliosi continúa, y es contundente al citar un informe fiscal:
Lo que dice el informe de la Primera Fiscalía Provincial Especializada Contra la Criminalidad Organizada a cargo de Rotsabeth Paola Díaz Prieto (carpeta fiscal N° 111-2014) y el peritaje de la policía y la fiscalía es lo siguiente:

No había 600 kilos de cocaína, ni 500 ni 400.  Eran 42 kilos y 89 gramos.
En la camioneta del candidato no había un gramo de droga, solo 138 kilos de yeso.
Los 42 kilos de cocaína los encontraron en una casa en Barranca que no tiene nada que ver con el candidato.

O sea, el candidato Tapia fue detenido y acusado de narco con pruebas falsas. Por este “lapsus”, la bancada de Fuerza Popular está evaluando interpelar a Urresti.
“El ministro ha dado cifras que no son ciertas. Todas estas patinadas de Urresti llaman la atención. Ya no es solo figuretear con cifras. Ahora ha pasado a una situación mucho más grave, que es la imputación a opositores sobre la base de hechos falsos, y eso es abuso de autoridad”, dijo Joaquín Ramírez, vocero fujimorista.

La Dirandro tiene la culpa, Urresti no

Lo más insólito de esta situación es que Daniel Urresti no salió a asumir la responsabilidad por no haber corroborado la información antes de salir a divulgarla, sino que fue la Dirandro la que se autoinculpó. Según el jefe de esta división policial, el general PNP  Vicente Romero, la intervención de ese día en Barranca se hizo sin revisar la mercadería. JUAT? ¿La policía interviene y hace comunicados sin haber comprobado primero? Miren lo que dice:
La referida intervención se hizo pública por la premura de entregar la información. Por ello, sostuvo, se cometió un error tipográfico en la hoja de pesajes al consignar droga en lugar de yeso. Esto, agregó, indujo al error al ministro del Interior Daniel Urresti.

Rospigliosi remata y precisa:

La policía antidrogas (Dirandro) rastrea este caso desde febrero, según informó el jefe de esa unidad. Durante 7 meses han interceptado teléfonos, realizado seguimientos, etc. No tienen nada contra el candidato. El culpable es el cuñado, Danilo Conrado Silva Sánchez, y otras personas. La investigación fiscal no menciona a Alberto Tapia.

En conclusión: nunca fue un golpe al narcotráfico. Eso se suma a la lista que estamos llevando sobre las cifras increíbles de Urresti y a su ausencia frente a la Comisión de Seguridad Ciudadana donde fue citado para hablar sobre el Plan de Seguridad 2013-2018.

Esto solo nos reconfirma lo que ya nos habíamos preguntado: ¿el ministro miente o está loco? Igual, esta vez sí que nos sorprendió con esta referencia.

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